Cada vez que veo títulos en la librería como: “Italiano (o inglés, francés o español) en 5 minutos” me dan escalofríos porque el mensaje transmitido es poderoso: “Cómprame y hablarás italiano”, pero obviamente es engañoso. A veces se cree que ya solo por haber comprado, ni siquiera leído, un libro ya se posee la solución. ¡No! Sabemos que no es así, ¿verdad? Para estudiar, en general, necesitamos motivación y estrategia.

La motivación es ese impulso, la razón por la cual aprendemos. El deseo o la necesidad de estudiar algo en relación con los objetivos reales que tenemos.

La estrategia es nuestra forma de alcanzar esa meta, estableciendo tiempos, métodos y medios.

Todos sabemos lo difícil que es estudiar algo impuesto, algo por lo que no tenemos ningún interés. Seguramente tú también te preguntaste cuál era la necesidad de estudiar ‘latín’, ‘logaritmos’, ‘Schopenhauer’ o ‘las guerras púnicas’ … bueno, sin reflexionar sobre la importancia de la cultura en general, estoy segura de que no te gustaban esos temas o asignaturas porque no tenías la motivación para comprenderlas. Tal vez los estudiaste, pero luego incluso los olvidaste. ¿No es así? ¿Y cómo se encuentra la motivación? No puedes encontrar la motivación, la tienes. Es tu fuerza, es el motor, es tu línea de meta, tu objetivo. Es fácil entender lo que es: imagínate estudiando italiano para obtener una promoción laboral, comprender a tu amor extranjero, ir de Erasmus. Aquí, en todos estos casos, estudiarás para alcanzar tu objetivo. Estudiarás sin sentirte cansado, sin quejarte de las pocas horas de sueño, sin darte cuenta de que la Navidad ya ha llegado. ¿Y cómo establezco mi línea de acción compuesta por tiempos, métodos y medios? Bueno, esto es completamente personal y para esto es conveniente conocerse bien. Sin embargo, sea cual sea tu estrategia, tienes que establecer el calendario, las técnicas de estudio con las que te sientas cómodo y las herramientas. Para el calendario, a veces será el destino el que fije las fechas finales: Erasmus o promoción laboral, pero seguro que tu tendrás que establecer los hitos en el proceso. Las técnicas y herramientas de estudio son variadas: estudiar solo o en compañía, estudiar en la biblioteca o en un parque, reescribir 100 veces la gramática o hacer ejercicios online, leer un libro o ver una serie,… Todo es válido, todo está bien, todo ayuda. 

En resumen:

Lee, habla, escucha, escribe, pero sobre todo: ¡se curioso!